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¿Y si el verdadero riesgo fuera ganar? La apuesta del billón entre gigantes exhaustos y startups que no saben frenar

¿Y si el verdadero riesgo fuera ganar? La apuesta del billón entre gigantes exhaustos y startups que no saben frenar

Un informe sin anestesia: cómo bancos, retailers, hospitales, operadores de movilidad, universidades y fabricantes se juegan una apuesta de un billón de dólares entre modelos heredados que aún generan caja y startups que queman capital… pero también reglas. No se trata de quién innova más, sino de quién está dispuesto a cambiar las reglas del juego.

moyvera 15 min
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¿Qué haces cuando tu mejor unidad de negocio empieza a morir… y tus dashboards siguen diciendo que vas ganando?

Te lo planteo así: eres CEO de un gran banco universal. Márgenes comprimidos, sucursales medio vacías, pero el ROE aún aguanta. Al mismo tiempo, el BaaS crece al 15% anual en Europa, las fintech se te cuelan en cada punto de contacto con el cliente, y en América Latina la mitad de las ventas online ya pasan por móvil, con 76.000 millones de dólares moviéndose en un canal donde tus procesos de onboarding todavía piden un PDF.

Tú miras a la cuenta de resultados y todo parece razonable. Yo miro la foto desde el capital riesgo y solo veo una cosa: una apuesta del billón mal gestionada. No entre “incumbentes lentos” y “startups ágiles”. Esa historia ya está gastada. La apuesta real es entre los que se atreven a canibalizar en serio su modelo… y los que siguen maquillando la curva.

Vamos a hablar tú y yo, sector por sector. No como consultor complaciente, sino como alguien que gana dinero cuando tú decides mover ficha de verdad.


¿De verdad quieres seguir siendo un banco… o prefieres ser la infraestructura que todos los demás usan sin ver tu logo?

Hablemos claro. Servicios financieros es donde la disrupción ya dejó de ser powerpoint y se convirtió en P&L.

1) Modelo de negocio: ¿margen de interés o peaje de plataforma?

Tú: bancos, aseguradoras, procesadores históricos.

Yo: fondos que miramos fintech, BaaS, orquestadores de pago tipo Craftgate, y jugadas como Embat comprando Necto para dominar la conectividad bancaria.

Tú me preguntas:

“¿Dónde está la apuesta del billón aquí?”

Te respondo:

Está en decidir si sigues siendo dueño del balance… o del flujo.

  • Incumbentes (banca tradicional)

    • Capturan valor vía márgenes de interés y comisiones sobre productos empaquetados.
    • Altos ingresos unitarios, buena rentabilidad regulada, pero poca elasticidad: más riesgo regulatorio que upside de pricing.
    • Escalabilidad condicionada por sucursales, sistemas heredados y capital regulatorio.
    • Altísima dependencia de activos físicos y balance.
    • Juegan fuerte a M&A (como Santander impulsando la salida a bolsa de Ebury) para comprar velocidad en pagos, FX, BaaS.
  • Startups fintech

    • Monetizan por transacciones, suscripciones, FX, servicios premium a una base global.
    • Margen unitario menor, pero volumen y velocidad superiores.
    • Son nativamente escalables: una plataforma de pagos tipo Craftgate puede orquestar decenas de métodos con el mismo stack.
    • Nula dependencia de sucursales; su activo clave es el software y los datos.
    • Viven de partnerships: se montan sobre licencias bancarias de terceros, APIs de open banking, acuerdos BaaS.

La trampa para ti: mientras tú celebras un nuevo préstamo corporativo, ellas están apropiándose de cada punto de interacción con el cliente final. Si ganas la batalla del balance pero pierdes la del interfaz, has perdido el futuro.

2) Tecnología: ¿mainframe blindado o nube programable como producto?

Tú preguntas:

“¿De verdad mis sistemas legados son tan problemáticos si siguen funcionando?”

Yo contesto:

Son un activo… hasta que necesitas cambiar precios en días, no en trimestres.

  • Infraestructura:

    • Bancos: on‑premise, core bancario monolítico, décadas de parches.
    • Fintech: cloud‑native, escalado elástico, infra como código.
  • Datos e IA:

    • Bancos: minas de datos infrautilizadas, mucha fricción regulatoria, silos.
    • Fintech: scoring alternativo, segmentación dinámica, pricing casi en tiempo real.
  • Arquitectura:

    • Bancos: monolitos integrados con ESB, APIs limitadas y cerradas.
    • Fintech: microservicios, APIs abiertas, ecosistemas.
  • Velocidad de iteración:

    • Bancos: releases trimestrales, ventanas de mantenimiento, comités.
    • Fintech: CI/CD, experimentación continua, feature flags.
  • Ciberseguridad y cumplimiento:

    • Bancos: nivel extremo, procesos lentos, foco en no fallar.
    • Fintech: suben rápido el nivel, aprovechan servicios cloud certificados, aprenden golpe a golpe.

La ironía: tú usas “cumplimiento” como excusa para no moverte, mientras BaaS y open banking están convirtiendo esa misma regulación en una autopista para que otros moneticen tus licencias.

3) Experiencia de usuario: ¿confianza estática o confianza ganada cada semana?

Tú preguntas:

“Seguimos siendo los más confiables, ¿no es suficiente?”

Yo te digo:

La confianza hoy dura exactamente lo que tarda el usuario en encontrar una app que haga lo mismo con la mitad de fricción.

  • Journey:

    • Banca tradicional: procesos diseñados desde riesgos, no desde cliente. Formularios largos, presencialidad innecesaria.
    • Fintech: onboarding en minutos, UX centrada en tareas simples (enviar dinero, pagar, financiar una compra).
  • Personalización:

    • Banco: campañas masivas, segmentación gruesa.
    • Fintech: scoring dinámico, recomendaciones en tiempo real.
  • Omnicanalidad:

    • Banco: integración parcial entre sucursal, web y app.
    • Fintech: diseñan directo para móvil, integran APIs de terceros sin trauma.
  • Confianza y marca:

    • Banco: marca fuerte, percepción de seguridad, pero también de fricción y opacidad.
    • Fintech: confianza funcional (“esto simplemente funciona”), transparencia radical de precios.

Apuesta del billón aquí: o te conviertes en la infraestructura silenciosa que moneticen otros (BaaS serio, no piloto), o dominas la capa de experiencia integrando fintech como si fueran features, no amenazas.


¿Hasta cuándo puede un escaparate caro justificar márgenes mediocres en retail?

1) Modelo de negocio: ¿ticket medio o recurrencia obsesiva?

Tú preguntas:

“Seguimos vendiendo, el tráfico cae pero el ticket sube, ¿por qué cambiar?”

Mi respuesta:

Porque las startups de e‑commerce no están jugando a vender productos; están jugando a poseer la relación.

  • Retail tradicional:

    • Captura valor vía margen sobre producto, promociones financiadas por fabricantes.
    • Crecimiento lineal: más tiendas, más ventas.
    • Altísima dependencia de locales físicos, inventario, logística propia.
    • Partnerships centrados en proveedores, no en plataformas.
  • Startups de e‑commerce/marketplaces:

    • Combinan margen de intermediación, fees para sellers, publicidad, servicios logísticos, datos.
    • Escalabilidad casi infinita vía modelo de plataforma.
    • Infraestructura digital: fulfillment flexible, terceros para última milla.
    • Se asocian con quien tenga activos físicos o datos útiles.

2) Tecnología: ¿ERP pesado o stack adaptable conectado a todo?

  • Infraestructura:

    • Retail histórico: POS legados, ERPs poco flexibles, data almacenada para contabilidad, no para crecimiento.
    • Startups: comercio headless, cloud, motores de recomendación.
  • Arquitectura y datos:

    • Tradicional: sistemas parcialmente integrados, analítica descriptiva.
    • Startups: microservicios, A/B testing permanente, pricing dinámico.

3) Experiencia de usuario: ¿lineal y discreta o continua y adictiva?

  • Journey:

    • Tienda física: experiencia puntual, horario limitado.
    • Plataformas: relación 24/7, push, email, notificaciones.
  • Personalización:

    • Tradicional: cupones genéricos, tarjetas de fidelización estáticas.
    • Startups: recomendaciones individualizadas, precios segmentados.
  • Confianza:

    • Tradicional: marca histórica, seguridad percibida, devoluciones conocidas.
    • Digital: confianza basada en reviews, tiempos de entrega y soporte en tiempo real.

Tu error estratégico: pensar que e‑commerce es “otro canal”. Es otro modelo mental: venta como servicio continuo, no como acto aislado.


¿Qué vale más: un hospital lleno hoy o una plataforma de salud que evita que la gente llegue al hospital mañana?

1) Modelo de negocio: ¿episodios de enfermedad o relación crónica con el bienestar?

Tu duda:

“Nuestros hospitales están llenos, la demanda está asegurada, ¿dónde está el peligro?”

Mi respuesta:

El peligro es que healthtech aprenda a monetizar algo que tú apenas mides: la prevención y la gestión remota.

  • Proveedores de salud tradicionales:

    • Ingresos ligados a actos médicos, camas ocupadas, intervenciones.
    • Altos costes fijos en infraestructuras y personal.
    • Poco escalables: más ingresos implican más recursos físicos.
    • Partnerships orientados a seguros, farmacéuticas, no a tech.
  • Startups healthtech:

    • Monetizan suscripciones, telemedicina, plataformas de seguimiento crónico, dispositivos conectados.
    • Escalabilidad digital: un mismo equipo atiende a miles de pacientes remotos.
    • Activos digitales: software clínico, algoritmos de IA, datos longitudinales.
    • Buscan alianzas con hospitales para validar, pero aspiran a poseer la relación diaria con el paciente.

2) Tecnología: ¿historial clínico como archivo o como motor de predicción?

  • Infraestructura:

    • Hospitales: historias clínicas electrónicas legadas, poco interoperables.
    • Healthtech: cloud, apps, wearables, plataformas API‑first.
  • Datos e IA:

    • Tradicional: datos infrautilizados, analítica centrada en reporting.
    • Startups: modelos de predicción de riesgo, soporte a diagnóstico, triaje automatizado.

3) Experiencia de usuario: ¿paciente cautivo o usuario que elige cada interacción?

  • Journey:

    • Tradicional: citas difíciles de gestionar, tiempo de espera, poca transparencia.
    • Healthtech: agenda en app, chat, videollamada, recordatorios.
  • Confianza:

    • Hospital: confianza institucional, marca, regulación.
    • Startup: confianza ganada por conveniencia, cercanía y comunicación clara.

La gran apuesta: quien controle la ventana diaria con el paciente (móvil, wearable, app) controlará la derivación hacia hospitales, seguros y fármacos. Ahí está el múltiplo.


¿Quieres seguir vendiendo coches o prefieres ser quien controla cada kilómetro que se mueve en la ciudad?

1) Modelo de negocio: ¿unidad vendida o kilómetro gestionado?

Tu objeción:

“La movilidad como servicio suena bien, pero mis números aún vienen de la venta de activos.”

Mi réplica:

Por ahora. Hasta que las plataformas de movilidad corten el acceso a la demanda.

  • Movilidad y transporte tradicionales (OEMs, operadores de flota, transporte público):

    • Ingresos por venta o leasing de vehículos, billetes, abonos.
    • Modelos poco flexibles, tarifas predefinidas.
    • Dependencia total de activos físicos: flota, infraestructuras.
    • Partnerships limitados, contratos a largo plazo.
  • Startups de movilidad (ride‑hailing, carsharing, Mobility‑as‑a‑Service):

    • Monetizan cada trayecto, minuto, suscripciones de acceso flexible.
    • Modelo de plataforma que orquesta oferta fragmentada.
    • Capital intensivo, sí, pero con potencial de apalancar vehículos de terceros.
    • Se apoyan en operadores tradicionales… mientras no puedan sustituirlos.

2) Tecnología: ¿hardware o software que organiza el hardware de todos?

  • Infraestructura:

    • Tradicional: sistemas de ticketing propios, planificación estática.
    • Startups: apps móviles, algoritmos de asignación, mapas, pagos integrados.
  • Datos:

    • Operadores clásicos: datos en silos, usados para informes, no para producto.
    • Startups: optimización dinámica de rutas, pricing en tiempo real, predicción de demanda.

3) Experiencia de usuario: ¿horarios impresos o disponibilidad absoluta?

  • Journey:

    • Transporte tradicional: planificación según oferta, horarios rígidos.
    • Plataformas: el usuario ve la mejor opción de A a B combinando modos.
  • Confianza:

    • Operador histórico: percibido como estable, regulado.
    • Startup: reputación basada en tiempo de espera, precio y facilidad.

El movimiento ganador no es lanzar “tu propia app”, es decidir si quieres ser la capa de orquestación o un proveedor de commodity en manos de otro.


¿Prefieres ser el campus con mejores edificios o la plataforma que captura cada minuto de aprendizaje en cualquier pantalla?

1) Modelo de negocio: ¿titulación o curva de aprendizaje continua?

Tu resistencia:

“Nuestros títulos siguen siendo la credencial dominante; nadie los ha reemplazado.”

Mi visión:

La batalla no es el título: es la atención diaria del alumno.

  • Educación tradicional (universidades, centros presenciales):

    • Ingresos por matrícula, tasas, programas cerrados.
    • Costes fijos altos en campus y personal.
    • Escalabilidad limitada: más alumnos, más aulas.
    • Partnerships académicos y algo de formación corporativa.
  • Startups edtech:

    • Monetizan cursos modulares, suscripciones, B2B para empresas, certificaciones alternativas.
    • Escalabilidad global con el mismo contenido y plataforma.
    • Activos digitales: contenidos, plataformas, datos de aprendizaje.
    • Se alían con universidades para acreditación, pero aspiran a poseer el hábito diario de aprender.

2) Tecnología: ¿campus virtual como espejo del físico o como producto en sí mismo?

  • Infraestructura:

    • Tradicional: LMS legados, portales estáticos.
    • Startups: plataformas cloud, apps, experiencias interactivas.
  • Datos:

    • Universidades: seguimiento básico (accesos, notas).
    • Edtech: analítica fina de engagement, rutas personalizadas, recomendaciones.

3) Experiencia de usuario: ¿semestres o misiones diarias?

  • Journey:

    • Tradicional: procesos administrativos lentos, estructura fija.
    • Startups: onboarding simple, itinerarios flexibles, “learning on demand”.
  • Confianza:

    • Títulos oficiales: muy alta para carreras reguladas.
    • Edtech: ganando peso en habilidades específicas y formación continua.

La apuesta estratégica: universidades que se sigan viendo como “edificios + créditos” seguirán vivas, sí, pero capturando solo una fracción del valor que generarán los recorridos de aprendizaje fragmentados y continuos.


¿Vas a seguir presumiendo de planta industrial… mientras tus márgenes se evaporan en manos de quien controla los datos de producción?

1) Modelo de negocio: ¿capex orgulloso o plataforma industrial 4.0?

Tu postura:

“La ventaja está en nuestra escala productiva; replicarla lleva décadas.”

Mi contraargumento:

Tu escala sin datos inteligentes es solo una estadística bonita.

  • Manufactura tradicional:

    • Ingresos por venta de productos físicos; operaciones optimizadas para coste unitario.
    • Margen presionado por competencia global.
    • Dependencia total de activos físicos, supply chain rígida.
    • Partnerships centrados en proveedores y distribuidores.
  • Startups industria 4.0:

    • Monetizan SaaS de mantenimiento predictivo, gemelos digitales, plataformas de datos de planta, optimización energética.
    • Ingresos recurrentes muy escalables.
    • Activos: software, modelos analíticos, conectores a máquinas.
    • Viven de integrarse en tu fábrica y, poco a poco, entender mejor que tú cómo gana y pierde dinero tu línea de producción.

2) Tecnología: ¿OT aislado o IA pegada a cada sensor?

  • Infraestructura:

    • Tradicional: sistemas SCADA, PLCs, MES legados.
    • Startups: plataformas IoT, nubes industriales, edge analytics.
  • Datos:

    • Fábrica clásica: datos recogidos para mantenimiento reactivo.
    • Industria 4.0: streaming de datos, modelos que recomiendan ajustes en tiempo real.

3) Experiencia de usuario: ¿operario invisible o protagonista con datos en la mano?

  • Journey del usuario interno:
    • Tradicional: interfaces complejas, formación lenta, poca autonomía.
    • Startups: dashboards claros, alertas, apps de soporte a la decisión.

¿Quién captura el billón aquí? Quien convierta cada máquina en un endpoint de software con modelo de suscripción asociado.


¿Por qué todos repiten el mismo relato de “incumbente vs startup”… mientras casi nadie hace la apuesta incómoda que realmente cambia el juego?

Hasta ahora hemos jugado sector por sector. Ahora hablemos del patrón que se repite.

Patrones transversales que estás ignorando

Tú preguntas:

“¿Qué tienen realmente en común todas estas startups más allá del marketing?”

Yo respondo:

No es solo agilidad. Es una teoría distinta de dónde está el valor.

  1. Se posicionan exactamente donde tu fricción es mayor

    • Onboarding bancario, devoluciones en retail, citas médicas, planificación de movilidad, burocracia educativa, tiempos muertos en planta.
    • No quieren “todo tu negocio”, quieren el cuello de botella.
  2. Monetizan datos donde tú los ves como residuo operativo

    • Tus sistemas legados almacenan; sus plataformas aprenden.
    • Cada transacción, trayecto, consulta, click o evento de máquina se convierte en señal para mejorar producto y pricing.
  3. Aprovechan tus infraestructuras y regulaciones como palanca

    • BaaS, open banking, APIs logísticas, licencias externas, compliance como servicio.
    • No quieren ser banco ni hospital ni fabricante si no lo necesitan. Quieren usarte como back‑office.
  4. Crecen sobre modelos de plataforma y suscripción

    • Donde tú vendes unidades, ellos venden acceso y recurrencia.
  5. Viven cómodos en el “modo beta permanente”

    • Tu comité ve el error como fallo reputacional.
    • Ellos ven el error como coste de aprendizaje financiado por capital riesgo.

¿Quién gana realmente esta partida? El marcador oculto de gigantes vs startups

Para que dejes de engañarte con métricas equivocadas, pongamos un marcador simplificado.

Tabla 1: Scorecard transversal (hoy)

Eje / Factor Industria tradicional (media) Startups (media)
Captura de valor actual Alta y estable Baja pero creciente
Potencial de nueva captura (5-10 años) Limitado por modelo y regulación Alto, con riesgo extremo
Escalabilidad digital Media-baja Muy alta
Dependencia de activos físicos Muy alta Baja-media
Uso efectivo de datos Bajo-medio Alto en nichos
Arquitectura tecnológica Legada, monolítica Cloud, microservicios, APIs
Velocidad de iteración Baja Alta
Ciberseguridad y cumplimiento Muy alto Medio-alto y en mejora
Experiencia de usuario Aceptable pero rígida Muy buena, aunque inconsistente
Confianza percibida Muy alta Media, subiendo
Acceso a capital barato Alto (deuda, mercados) Volátil (VC, mercados de crecimiento)
Riesgo existencial a 10 años Medio-alto (por erosión) Muy alto (por mortalidad natural)

Tu error es pensar que este scorecard es estático. No lo es. La partida está en quién cambia la columna central más rápido.


¿Qué cambios estratégicos estás evitando… precisamente porque son los únicos que podrían mover la aguja del billón?

Hablemos de comportamiento, no de discursos.

Para corporaciones tradicionales: ¿estás dispuesto a canibalizarte a ti mismo?

Tú dudas:

“¿Cómo hago esto sin matar mi negocio actual?”

Yo te contesto:

No puedes. La única forma honesta es decidir qué parte matar primero y con qué narrativa hacia el mercado.

  1. Define tu “núcleo irrenunciable” y tu “zona sacrificable”

    • Servicios financieros: ¿qué defiendes, el balance o el interfaz?
    • Retail: ¿los metros cuadrados o la base de datos de clientes?
    • Salud: ¿las camas o los datos y la relación diaria?
    • Movilidad: ¿las flotas o el grafo de trayectos?
    • Educación: ¿el título o el engagement de por vida?
    • Manufactura: ¿la planta o el software que la gobierna?
  2. Crea vehículos separados con P&L propio para la “nueva lógica”

    • No “laboratorios de innovación” simbólicos.
    • Unidades con objetivos claros de ingresos digitales, libertad tecnológica y gobierno ligero.
  3. Compra velocidad solo donde puedas absorberla

    • No tiene sentido adquirir fintech si tu core no tiene APIs para integrarla.
    • Ejemplos como Embat comprando Necto funcionan porque hay complementariedad real de producto y datos.
  4. Rediseña incentivos del comité ejecutivo

    • Bonos ligados a % de ingresos digitales, NPS digital, time‑to‑market, no solo a EBITDA consolidado.
    • Si tus líderes se benefician de retrasar el cambio, lo retrasarán.
  5. Aprovecha regulación y confianza como arma ofensiva

    • En banca, BaaS y open banking pueden ser tu motor de expansión, no solo una obligación.
    • En salud y educación, certifica y da cobertura a startups, conviértete en el “sello de seguridad” de su innovación.

Para startups: ¿quieres ser un feature bonito o una capa crítica de la economía?

Tú preguntas:

“¿Cómo dejo de ser un experimento y paso a ser imprescindible para los gigantes?”

Yo respondo:

Dejando de jugar solo a producto y jugando a infraestructura crítica.

  1. Resuelve un problema que duela en el P&L del incumbente

    • Reduce coste de adquisición, coste operativo o riesgo regulatorio.
    • Si solo eres “mejor UX”, serás replicado o marginado.
  2. Diseña tu tecnología para integrarte en el legado, no para sustituirlo de golpe

    • APIs limpias, conectores, cumplimiento robusto.
    • Haz que decirte que no sea más caro que decirte que sí.
  3. Construye defensas en datos y procesos, no solo en UI

    • Sé el lugar donde se combinan señales que nadie más puede ver igual.
    • Convierte tu producto en hábito diario de tus usuarios o de los operarios del incumbente.
  4. Acepta que colaborar con gigantes no es un “atajo a la escala” sino un juego de años

    • Ciclos de venta largos, pilotos, ajustes regulatorios.
    • Prepárate financieramente para sobrevivir a ese ciclo.
  5. Piensa desde el principio en modelo de plataforma o de red

    • En pagos, ejemplos como Craftgate muestran el valor de ser orquestador multi‑proveedor.
    • En industria 4.0, la plataforma que conecte múltiples fabricantes y máquinas gana aprendizajes cruzados imposibles de replicar caso a caso.

¿Y si el verdadero colapso no fuera tecnológico, sino de mentalidad directiva?

Cerramos con lo que nadie quiere admitir en su comité.

Tú tal vez digas:

“Tenemos estrategia, tenemos tecnología, hemos contratado a gente de startups… ¿qué más hace falta?”

Te lo resumo:

Hace falta estómago para aceptar pérdidas a corto plazo que compran relevancia a largo.

Tabla 2: Cronograma probable de colapso o consolidación

Horizonte Qué cree el comité tradicional Qué probablemente ocurrirá
1-3 años “Los pilotos digitales nos dan buena prensa.” Startups capturan más interfases de cliente; tu core sigue dando caja.
3-5 años “Nuestros márgenes se comprimen, pero aguantan.” Cambia el canal dominante (móvil, plataformas, suscripción); tú dependes de otros para llegar.
5-7 años “Tenemos acuerdos con las principales plataformas.” Te conviertes en proveedor de commodity; el valor lo capturan las capas de orquestación.
7-10 años “Necesitamos una transformación radical urgente.” Ya es tarde: tus activos se venden por partes, tus marcas sobreviven integradas en otros.

La alternativa existe, pero no es cómoda:

  • Decidir, hoy, qué parte de tu P&L actual estás dispuesto a sacrificar para construir la capa que orqueste datos, relaciones y flujos en tu sector.
  • Aceptar que la sostenibilidad, la IA, la suscripción y el metaverso no son tendencias “para marketing”, sino nuevas gramáticas de cómo se define y captura el valor.

La pregunta final para ti, como directivo o fundador:

¿Prefieres jubilarte diciendo “aguanté bien la tormenta”… o ser recordado como quien hizo la apuesta incómoda que reposicionó tu empresa en la economía del billón?

No necesitas otra presentación sobre innovación. Necesitas escoger, con nombre y apellido, qué unidad de negocio vas a canibalizar este año para comprar 10 años de relevancia.

Esa es la única apuesta que me interesa financiar.


Referencias

  1. BBVA – "El 'Banking-as-a-Service', motor de la innovación fintech".
  2. Cinco Días (El País) – "El Santander avanza para lanzar la salida a Bolsa de su 'fintech' Ebury en 2025".
  3. Cinco Días (El País) – "La 'fintech' Embat adquiere la estadounidense Necto para reforzar sus servicios bancarios".
  4. Cinco Días (El País) – "La startup de pagos Craftgate lanza sus servicios en España como punto de apoyo para su internacionalización".
  5. FinteChile – "Proyecciones 2023: el futuro de los servicios financieros".
  6. Universidad EAN – "Claves en la innovación de modelos de negocio en 2023".
  7. Forbes Chile – "Metaverso y modelos de negocio en comercio".
  8. Autonomos y Emprendedor – "La economía de suscripción como modelo de negocio".

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